¿Que son las AIE?

 

 

 

 

AGRUPACIONES DE INTERÉS ECONÓMICO

Son una figura asociativa, útil para proyectos de cooperación interempresarial.

CARACTERÍSTICAS

La Agrupación de Interés Económico (AIE) tiene personalidad jurídica

propia y carácter mercantil, y se regirá por la Ley 12/1991, de 29 de abril,

y, supletoriamente, por las normas de la Sociedad Colectiva que resulten

compatibles con su específica naturaleza.

No tiene ánimo de lucro para sí misma.

Sólo podrá constituirse por personas físicas o jurídicas que desempeñen

actividades empresariales, agrícolas o artesanales, por entidades no

lucrativas dedicadas a la investigación y por quienes ejerzan profesiones

liberales.

La responsabilidad de los socios es subsidiaria de la de la AIE,

respondiendo los socios personal y solidariamente entre sí por las deudas

de la agrupación.

En la denominación deberá figurar la expresión “Agrupación de Interés

Económico” o las siglas AIE.

La agrupación no podrá poseer directa o indirectamente participaciones en

sociedades que sean miembros suyos, ni dirigir o controlar directa o

indirectamente las actividades de sus socios o de terceros.

CONSTITUCIÓN DE LA SOCIEDAD

Se realizará mediante escritura pública, en la que constarán al menos los

siguientes datos:

• La identidad de los socios.

• La voluntad de los otorgantes de fundar una Agrupación de Interés

Económico.

• El capital social, si lo tuviere, con expresión numérica de la

participación que corresponde a cada socio, así como las aportaciones

de bienes o derechos, indicando el título o el concepto en que se

realicen y el valor que se les haya dado o las bases conforme a las

cuales haya de efectuarse la valoración.

• La denominación.

• Los administradores, cuya regulación es similar a la establecida para

los de las Sociedades Anónimas, deberán ejercitar su cargo con la

diligencia de un ordenado empresario y de un representante legal.

Guardarán secreto sobre los datos confidenciales de la Agrupación, aún

después de cesar en sus funciones.

• Los administradores responderán solidariamente de los daños

causados a la Agrupación, salvo que prueben haber actuado conforme

a la diligencia exigida y mencionada anteriormente.

SEPARACIÓN Y PERDIDA DE CONDICIÓN DE SOCIOS

La separación de socios de la AIE puede tener lugar cuando medie el

consentimiento de los demás socios o cuando concurra justa causa. Si la

Agrupación se hubiera constituído por tiempo indefinido, se entenderá que

constituye justa causa la propia voluntad de separarse, comunicada a la

sociedad con antelación mínima de tres meses.

La separación de un socio por mediar alguna justa causa prevista en el

contrato, se hará constar en escritura pública otorgada por el propio

interesado, en la que conste la causa alegada y la notificación fehaciente a

la Agrupación.

La pérdida de la condición de socio se producirá cuando dejen de concurrir

los requisitos establecidos por la Ley o por la escritura pública para ser

socio de la Agrupación o cuando se declare su concurso, quiebra o

suspensión de pagos. El socio cesante tendrá derecho a la liquidación de

su participación de acuerdo con las reglas establecidas en la escritura, o

en su defecto en el Código de Comercio. La pérdida de condición de socio,

por las causas anteriormente mencionadas, no determinará la disolución

de la Agrupación, a no ser que los demás socios no lleguen a un acuerdo

en relación con las condiciones de subsistencia.

DISOLUCIÓN DE LA AGRUPACIÓN

Se podrá llevar a cabo por las siguientes causas:

• Acuerdo unánime de los socios.

• Expiración de plazo o por cualquier otra causa establecida en la

escritura.

• Quiebra de la Agrupación, que no se extenderá a sus socios.

• Finalización de la actividad que constituye su objeto o por la

imposibilidad de realizarlo.

• Paralización de los órganos sociales de modo que resulta imposible su

funcionamiento.

• No ajustarse la actividad de la Agrupación al objeto de la misma.

• Reducirse a uno el número de socios.

• Concurrir justa causa.

 

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¿Que es una S.G.R.?

SOCIEDADES DE GARANTÍA RECÍPROCA

Tienen por objeto exclusivo prestar garantías por aval o por cualquier otro medio

admitido en Derecho, a favor de sus socios para las operaciones que éstos

realicen en las empresas de que sean titulares. La sociedad no podrá conceder

directamente ninguna clase de créditos a sus socios. Podrán formar parte de

estas sociedades todas las pequeñas y medianas empresas, ya sean personas

físicas o jurídicas, dedicadas a cualquier actividad de lícito comercio. El capital

social mínimo no puede ser inferior a 1.803.036,30 euros, que deberá estar

suscrito y desembolsado en el momento de la constitución.

CLASES DE SOCIOS Y CONDICIONES DE ADMISIÓN

Los socios podrán ser partícipes y protectores:

Socios partícipes

Son aquéllos a cuyo favor puede prestar garantía la sociedad. Para ser socio es

necesario reunir los siguientes requisitos:

1. Ser pequeño empresario dedicado a la actividad económica y en el marco

geográfico que define el ámbito de actuación de cada sociedad.

2. Suscribir un mínimo de una cuota social, de la que tendrá que desembolsar al

menos el 25%.

Socios protectores

Son instituciones (Administración autonómica, Cámaras de Comercio, Entidades

financieras, etc.) que participan en el capital social. Estos socios no podrán

solicitar la garantía de la sociedad para sus operaciones.

SERVICIOS DE LAS SGR A LAS PYME

• Avalan a sus socios partícipes ante las instituciones financieras.

• Asesoran al socio partícipe sobre las condiciones de mercado financiero.

• Estudian proyectos de viabilidad empresarial.

• Negocian para sus socios líneas preferentes de financiación.

TIPOS DE SGR

• De ámbito regional y carácter multisectorial.

• De ámbito nacional y carácter sectorial.

Caracteristicas de las Sociedades Laborales

Son aquellas Sociedades Anónimas o Sociedades de Responsabilidad

Limitada, en las que la mayoría del capital pertenece a los socios

trabajadores, cuya relación laboral es por tiempo indefinido.

CARACTERÍSTICAS

Están reguladas por la Ley 4/1997, de 24 de marzo, y en lo no previsto por

las normas correspondientes a las Sociedades Anónimas o de

Responsabilidad Limitada, según la forma que ostenten.

En la denominación deberá figurar la indicación “Sociedad Anónima

Laboral” o “Sociedad de Responsabilidad Limitada Laboral” o sus

abreviaturas SAL o SRLL.

El capital social estará dividido en acciones nominativas o en

participaciones sociales.

Cuando se trate de Sociedades Anónimas Laborales, el capital social

mínimo será de 60.101,21 euros, desembolsado al menos en un 25% en el

momento de la constitución.

Si se trata de Sociedades Limitadas Laborales, el capital social mínimo

será de 3.005,06 euros, desembolsado en el momento de la constitución.

Las acciones y participaciones de las sociedades laborales se dividen en:

• Clase laboral: las que son propiedad de los trabajadores cuya relación

laboral es por tiempo indefinido.

• Clase general: las restantes.

Ningún socio podrá poseer acciones que representen más de la tercera parte

del capital social, salvo que se trate de sociedades laborales participadas por

el Estado, Comunidades Autónomas, Entidades Locales o de sociedades

públicas participadas por cualquiera de tales instituciones, en cuyo caso la

participación en el capital social podrá llegar hasta el 50%. Igual porcentaje

para las asociaciones u otras entidades sin ánimo de lucro.

El número de horas-año trabajadas por los trabajadores contratados por

tiempo indefinido que no sean socios, no podrá ser superior al 15% del total

horas-año trabajadas por los socios trabajadores, salvo que la sociedad tenga

menos de 25 socios trabajadores, en cuyo caso el porcentaje será del 25%.

La responsabilidad de los socios frente a terceros estará limitada a sus

aportaciones.

Además de las reservas legales o estatutarias que procedan, las sociedades

laborales están obligadas a constituir un Fondo Especial de Reserva, que se

dotará con el 10% del beneficio líquido de cada ejercicio.

Este Fondo sólo podrá destinarse a la compensación de pérdidas en el caso

de que no existan otras reservas disponibles suficientes para este fin.

COMPETENCIA ADMINISTRATIVA Y REGISTROS

El otorgamiento de la calificación de “Sociedad Laboral”, el control del

cumplimiento de los requisitos establecidos y la facultad de resolver sobre la

posible descalificación, corresponde al Ministerio de Trabajo y Asuntos

Sociales, o, en su caso, a las CC.AA. que hayan recibido los correspondientes

traspasos de funciones y servicios.

La calificación se otorgará previa solicitud de la sociedad, a la que se

acompañará la documentación correspondiente.

A efectos administrativos y de coordinación con el Registro Mercantil, existe

un Registro de Sociedades Laborales, creado en el Ministerio de Trabajo y

Asuntos Sociales.

La sociedad gozará de personalidad jurídica desde su inscripción en el

Registro Mercantil, para lo cual deberá aportar el certificado que acredite su

calificación emitido por el Ministerio y su inscripción en el Registro

Administrativo.

La sociedad laboral deberá comunicar, periódicamente, al Registro

Administrativo las transmisiones de acciones o participaciones mediante

certificación del libro-registro de acciones nominativas o del libro de socios.

PÉRDIDA DE CALIFICACIÓN

Se produce este hecho cuando el número de horas-año trabajadas por

trabajadores no socios excede del 15% de las trabajadas por los socios

trabajadores (del 25% si son menos de 25 socios).

Cuando algún socio excede su participación en más de la tercera parte del

capital social.

Cuando falta, hay insuficiente dotación o aplicación indebida del Fondo

Especial de Reserva.

ÓRGANOS DE ADMINISTRACIÓN

Si la Sociedad estuviera administrada por un Consejo de Administración, el

nombramiento de los miembros del mismo se efectuará por el sistema

proporcional (art. 137 de la Ley Sociedades de Anónimas).

Si no existen más que acciones o participaciones de clase laboral, los

miembros del Consejo de Administración podrán ser nombrados por el

sistema de mayoría.

TRANSMISIONES DE ACCIONES Y PARTICIPACIONES

La transmisión “inter vivos” de acciones o participaciones de la “clase

laboral” a persona que no sea trabajador de la sociedad por tiempo indefinido,

está sujeta a un especial y minucioso régimen de tanteo o adquisición

preferente, siguiendo unos requisitos y límites establecidos en la Ley que

pretende el aumento del número de socios trabajadores en beneficio de los

trabajadores no socios.

El derecho de adquisición preferente se ejercita en el siguiente orden:

– Trabajadores no socios con contrato indefinido.

– Trabajadores socios.

– Titulares de acciones o participaciones de la “clase general” y, en su caso,

resto de trabajadores sin contrato por tiempo indefinido.

– La propia sociedad.

Si nadie ejercita el derecho de adquisición preferente, se podrán transferir

libremente.

El mismo procedimiento se seguirá para la transmisión de acciones o

participaciones “inter vivos” de la “clase general” a quien no ostente la

condición de socio trabajador.

La transmisión “mortis causa” estará sujeta a las siguientes normas:

– El heredero o legatario del fallecido adquiere la condición de socio.

– Puede establecerse, no obstante, en los Estatutos sociales un derecho de

adquisición preferente sobre las acciones o participaciones de la “clase

laboral”, por el procedimiento previsto par las transmisiones “inter vivos”.

– No podrá ejercitarse el derecho estatutario de adquisición preferente si el

heredero o legatario fuera trabajador de la sociedad con contrato por

tiempo indefinido.

BENEFICIOS FISCALES

Exenciones y bonificaciones en el Impuesto sobre Transmisiones

Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

Para poder acogerse a los beneficios tributarios, las sociedades laborales

habrán de reunir los siguientes requisitos:

– Tener la calificación de “Sociedad Laboral”.

– Destinar al Fondo Especial de Reserva, en el ejercicio en que se produzca

el hecho imponible, el 25% de los beneficios líquidos.