Tipos de Empresas

Atendiendo a las formas que puede tener una empresa, podemos clasificarla
en tres grupos: Empresario individual (persona física), Colectividades sin
personalidad jurídica y Personas jurídicas (sociedades).
EMPRESARIO INDIVIDUAL
Es una persona física que ejerce una actividad económica en nombre propio
asumiendo el control y el riesgo derivado de su actividad.
COLECTIVIDADES SIN PERSONALIDAD JURÍDICA
Comunidad de Bienes.
Sociedad Civil (puede tener personalidad jurídica si los acuerdos son públicos).
PERSONAS JURIDÍCAS: SOCIEDADES
Son asociaciones voluntarias de personas físicas o jurídicas que desarrollan
una actividad económica mediante la aportación de un capital social y cuya
responsabilidad salvo excepciones está asumida por la sociedad. Adquieren
la responsabilidad jurídica cuando se inscriben en el Registro Mercantil.
Tipos de personas jurídicas:
1) Sociedades Mercantiles:
  • Sociedad Colectiva.
  • Sociedad Limitada.
  • Sociedad Anónima.
  • Sociedad Comanditaria:
  • Sociedad Comanditaria simple.
  • Sociedad Comanditaria por acciones.
2) Sociedades Mercantiles Especiales (Se crean con unos fines específicos
en su actividad):
  • Sociedad Cooperativa.
  • Sociedad Laboral (Limitadas y Anónimas).
  • Sociedad de Garantía Recíproca.
  • Sociedad de Capital-Riesgo.
  • Agrupación de Interés Económico.
Entre los distintos tipos de empresas existen diferencias en cuanto a
determinados aspectos que se han de tener en cuenta a la hora de decidir
cual es la forma adecuada para el proyecto empresarial. Las diferencias
fundamentales entre las formas físicas y jurídicas son las siguientes:
Responsabilidad frente a terceros
Una persona física es aquella que asume el riesgo directamente y dirige la
empresa, no existiendo diferencias entre el patrimonio social y el individual;
por lo tanto, la responsabilidad frente a terceros es ilimitada, mientras que en
las sociedades se diferencia entre el patrimonio de la sociedad y el individual
de los socios, y la responsabilidad frente a terceros está sujeta a la aportación
de capital (salvo excepciones referidas a las sociedades colectivas y
comanditarias).
Trámites administrativos
Las sociedades tienen que realizar los trámites oportunos para la adopción de
la personalidad jurídica, mientras que las personas físicas sólo han de realizar
los trámites administrativos correspondientes al ejercicio de la actividad.
Capital mínimo para la constitución
Las personas físicas no necesitan aportar un capital mínimo exigible por la
legislación, mientras que las jurídicas sí, salvo excepciones, como la sociedad
cooperativa, la colectiva y la comanditaria simple.
Tributación de los beneficios
Las personas físicas tributan sus rentas por actividades empresariales en el
Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), mientras que las
sociedades lo hacen a través del Impuesto sobre Sociedades, siendo su tipo
impositivo general el 35% sobre los beneficios (o 30% para los primeros
120.202 euros en empresas de reducida dimensión). Las cooperativas tributan
a través del Impuesto sobre Sociedades en régimen especial.
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