Reforma del Sistema Financiero

La Unión Europea debe desarrollar el acuerdo sobre la estructura de supervisión del sistema financiero.

El Consejo de Supervisores Bancarios ha acordado dilatar en el tiempo las exigencias de capital que garanticen la solvencia de las entidades financieras, lo cual supone un balón de oxígeno para algunas entidades y se traduce en un mayor grado de confianza en los mercados de las bolsas europeas y americanas.

No es ningún secreto que las ayudas públicas a la banca han contribuido al aumento del déficit público a niveles poco deseables y los contribuyentes han soportado a sus espaldas gran parte de los errores cometidos por algunos bancos, por lo que se espera que las nuevas normas de solvencia que se ratifiquen en el G-20 eviten situaciones de crisis financiera como la actual, lo que empezó con la quiebra de Lehman Brothers destapó un agujero enorme en las finanzas norteamericanas y europeas.

Parece que la regulación bancaria internacional ha optado por ser exigente en las dotaciones de capital, pero siendo flexible en el tiempo de cumplimiento, permitiendo de esta forma que no se vea frenada la tan necesaria reactivación económica, asegurando la necesaria financiación para que los proyectos empresariales puedan realizarse con las garantías necesarias, generando empleo y riqueza, y con la suficiente flexibilidad para que cada país pueda adaptarse a la evolución económica.